Foment del Treball y la Fundación SIS del Grupo Novartis organizaron el 14 de junio, la sesión “Mercados Emergentes: Factores de éxito empresarial en la Economía Global” que contó con la participación de empresarios , directivos de las administraciones y los agentes económicos y sociales para analizar algunas claves de la internacionalización de los negocios.
Abrieron la Jornada el Secretario General de Industria del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, Joan Trullén; el Presidente de Foment del Treball, Joan Rosell; el Presidente de la Cambra del Comerç de Barcelona, Miquel Valls; y el Secretario de Economía de la Generalitat de Catalunya, Andreu Morillas.
Joan Trullén señaló la necesidad de reflexionar sobre las oportunidades y retos que plantea el proceso de mundialización de la economía. La actual administración central considera importante la inversión en China, India, Rusia, Brasil, EE.UU., Japón, Marruecos y Algeria. El secretario general destacó que, “además de disponer de un marco de estabilidad macroeconómica, es necesario contar con instrumentos de defensa de la competencia, un sistema fiscal que no penalice la actividad emprendedora, unas adecuadas infraestructuras y fortalecer los clusters empresariales a través de políticas públicas”.
El Secretario de Economía de la Generalitat de Catalunya, Andreu Morillas expuso que “el reto del Gobierno catalán es ampliar la facilitación administrativa de las empresas catalanas internacionales ysu la implantación en el exterior”, lo que“requiere de la acción coordinada entre sector público y privado para fomentar la cooperación empresarial, mejorar la formación de directivos, dar soporte a la localización y dar facilidades de financiación competitiva para la internacionalización”.
En su intervención, el Presidente del Foment del Treball, Joan Rosell, destacó que la entrada en los mercados emergentes constituye la apuesta de futuro de las empresas. En la misma línea, el Presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, Miquel Valls, señaló la importancia de los nuevos mercados territoriales, así como también la de los nuevos mercados sectoriales (tecnologías de la información, biotecnología, industria aeroespacial) y reclamó más soporte del sector público y colaboración más efectiva entre sector público y privado.
En la sesión “Factores de éxito en la internacionalización de los negocios”, moderada por José Luís Oller, vocal del Consell del Institut Català de Finances Holding, intervinieron: Alfredo Pastor, Profesor del IESE, que destacó la importancia de mantener el equilibrio entre lo global y lo local en las estrategias de internacionalización de los negocios; Raj Thamotheram, de la London Investment Office, que expuso diversas formas de gestión de la complejidad transcultural; y Antoni Montserrat, Director regional del ICEX de Cataluña, que señaló los retos que la internacionalización de posnegocios supone para la “cultura empresarial tradicional”.
La segunda sesión ofreció una selección de experiencias de internacionalización a cargo de diversos altos directivos de empresas transnacionales. Jesús Acebillo, Presidente ejecutivo del Grupo Novartis y CEO de Mercados Emergentes (EGM) destacó del significado que para la competitividad internacional de la investigación biomédica en España supone la localización en Barcelona de la Oficina de mercados emergentes de Novartis. Aportaron su contribución , asimismo, Luis Rivera, Director General de ENDESA para Latinoamérica; Francesc Xavier Pujol Artigas, Consejero Delegado de Ficosa; Sandro Rosell, ex Vicepresidente del FC Barcelona; y Pedro A. Fábregas, Director General de Gas Natural.
Por último, el Director General de la Fundación Salud, Innovación y Sociedad de Novartis, Joan Artells, y el directivo de Foment del Treball, Joaquín Trigo, expusieron las principales conclusiones de la sesión. Joan Artells destacó que “hay un terreno abierto para conocer y analizar las experiencias locales de internacionalización, que el grupo NOVARTIS está dispuesto a liderar” . Por su parte, El Sr Trigo destacó que “debemos tener muy en cuenta que nuestros valores no son mejores que los de los países receptores de nuestra inversión y, por tanto, hay que descartar que tengamos ningún derecho a imponerlos”. |